Debian Jessie, más allá del lanzamiento de una nueva release

Debian 8 JessieHoy ha sido un día de fiesta, fiesta del Software Libre, de GNU/Linux y sobre todo, el día de Debian. Más allá de una cuestión de fechas por lo que ha supuesto este sábado 24 (por si alguien no lo sabe hoy ha visto la luz Debian 8 estable), para muchos es la reafirmación de algo que vemos a diario en nuestros entornos de escritorio o servidores.

Algo tan tuyo que sólo puedes entenderlo cuando has tomado el pulso a esta release cuando aún estaba en pañales viendo algunos paquetes en versiones de Sid o Testing. Lo que hoy ha sucedido es el resultado de las sinergias de miles de personas de todos los rincones del mundo realizando un ejercicio colectivo de solidaridad y continuidad para con la comunidad, impensable en otros ámbitos de la vida y del Software.

Felicidades por la parte que os toca, ya queda menos para Debian 9 y esto no para. Sí amigos, podemos sentirnos afortunados ya que en Debian, por encima de las compañías están las personas. Muchas gracias a todos esos desarrolladores anónimos que hacen posible que pueda usar el mejor y más estable Sistema Operativo jamás creado.

P.D: Yo he celebrado este sábado (no sin una marcada amargura por el terremoto del Nepal, donde hay más de 1500 fallecidos y colegas montañeros entre ellos y muchos desaparecidos) instalando como he dicho en Twitter con mucho mimo mi futuro servidor principal una flamante Debian 8. Ya os comentaré qué tal los cambios que voy viendo.

 

no digas debian 9, di zurg

Debian 6 Squeeze

No puedo decir que me apasione el nombre que le han dado a la que será la versión 9 de Debian GNU/Linux, Zurg. Yo no me acordaba del personaje, del Emperardor Zurg y ya sé porque: sólo lo cita Buzz Lightyear un par de veces en las tres películas porque es su archienemigo.

Emperador Zurg (vía: wikia.com)

Quiero creer que, aunque las películas de Toy Story tienen suficientes personajes para obtener nombres de distribuciones durante años, ya han escogido los buenos y ahora nos queda los otros, aquellos que no son protagonistas o que no suenan demasiado. En ese aspecto, creo que nos queda una larga travesía de nombres extraños, más parecidos al sonido que haces al expulsar el aire tras recibir un puñetazo en el estómago que a uno de esos muñecos de plástico que tanto nos gustan.