owncloud, actualizaciones y certificados

He actualizado owncloud, mi nube particular, de la versión 8.0.4 a la 8.1.11 y tengo la impresión de haber actualizado a Windows 10. Quizá es que, con miles de actualizaciones de debian a mis espaldas que me han malacostumbrado a que sean silenciosas e indoloras, quizá es que ninguna actualización es sencilla o quizá es que tienen varios puntos que mejorar.

En cualquier caso, tras terminar la actualización tenía tres errores en la consola de administración, varias apps que no funcionaban y un problema, que el cliente de escritorio de linux (los tres, en realidad) no conectaba. Éste último fue fácil de solucionar, actualizando el cliente a la versión 2.0, que además soporta múltiples cuentas sin hacer cosas raras.

error no internet connection

De los errores, el más extraño era uno que decía que owncloud no tenía conexión a internet y que era necesaria para un funcionamiento adecuado. Lo extraño es que ese servidor está en algún lugar de Bélgica y yo, obviamente, no cojo el coche cada vez que quiero conectarme. Además, este error en concreto parecía deberse a un fichero de configuración viejo, según el solucionador de problemas de actualización, que no existía.

Leyendo a más gente con el mismo problema (y conexión a sus servidores remotos), me encontré con una persona que atinaba con la solución, diciendo que en un hilo de github alguien decía algo de un certificado. Y así es. El error se debe a que owncloud no reconoce a https://owncloud.org como entidad certificadora hasta que no tiene ese fichero y lo asocia con una desconexión de la red. La pregunta es porqué no se asegura el proceso de actualización que ese fichero existe antes de validar nada más. Así que, para solucionar el error más absurdo de owncloud, sólo tuve que descargar el código y copiar el fichero /config/ca-bundle.crt en mi instalación de owncloud. Nada más. Y, a partir de ese momento, las apps que no funcionaban y el propio entorno de gestión de apps, comenzaron a funcionar correctamente.

A lo tonto he estado pegándome con la actualización de marras unas cuantas horas para tenerlo todo bien configurado. Y luego damos (doy) por sentado que las actualizaciones tienen que ser sencillas, rápidas e indoloras. A ver si aprendo.

 

Configurando una raspberry pi 2 como servidor NAS

Creo que ya he comentado que tengo un par de raspberry pi, de los modelos 1 y 2. El proyecto en sí me fascinó desde que supe de el y luego, al comprar la primera, caí rendido a sus pies por todo lo que ofrece con ese precio y esos consumos mínimos. De hecho, el día que raspas (la raspi 1) tiene tos, toda la red de mi casa se convulsiona porque, entre otras cosas, sólo es el guardian de la wifi y, por extensión, de la entrada y salida a la red.

Así que cuando por fin tuve en mis manos la versión 2 de la raspi, ranas (raspberry nas server), ya tenía más proyectos que llevar a cabo que tiempo para implementarlos. Tuve que elegir y los finalistas fueron tres:

  • NAS y servidor de backup para todos los ordenadores de la red (linux, windows, mac) y alguno externo.
  • centro multimedia con kodi.
  • consola MAME.

Para poder llevar a cabo el primero quería que no tuviese que estar anclado a un disco duro externo que necesitase de un enchufe y que pudiese ser portátil (de una manera un poco tosca), así que tenía que utilizar un disco duro externo de 2,5′ comprado para la ocasión. El pero vino porque los dispositivos USB 3.0 necesitan más corriente que la que suministra un único puerto USB de la raspi y la solución, como casi siempre, estaba en ebay. Por cuatro euros adquirí un sofisticado mecanismo capaz de suministrarle toda la energía que necesita el disco duro externo: ¡un cable en forma de Y para USB 3.0!

Los dos últimos proyectos sólo tenían dos necesidades: estar físicamente cerca de la televisión (a un cable HDMI de distancia) y tener conexión inalámbrica puesto que no llega ningún RJ45 al salón. Así que lo primero era la conexión wifi.

Conexión wifi

El dongle USB wifi que compré en una de esas cadenas que te tratan como a un gilipollas lo reconoció sin problemas, una vez instalado el paquete con el firmware adecuado a la marca, así que para conectarla a la red, modifiqué el fichero /etc/network/interfaces:

Como el filtrado de MACs para obtener una IP de la wifi lo gestiona raspas, sólo hay que decirle que use DHCP y la contraseña de acceso. En total, poco más de diez minutos para poder quitarle el cable RJ45.

Reviviendo el disco duro

Mi cara fue un poema cuando recibí el cable porque, al conectarlo todo, no funciona. De hecho, el disco no terminaba la maniobra de arranque y emitía unos quejidos que daban mucha lástima y algo de miedo. Leyendo un poco sobre el voltaje en los puertos USB en las raspberry pi me enteré de que el cable sí que funciona pero que, por defecto, las raspi limitan la potencia de salida de los USB, por lo que incluso empleando dos puertos, el disco duro no tenía suficiente para operar con normalidad.

La solución es sencilla y rápida. Hay que pasarle un parámetro al fichero config.txt que es el equivalente a la BIOS que las rasp no tienen, diciéndole que utilice toda la potencia en los puertos USB.

Tras reiniciarla, la raspi comenzó a usar el disco sin ningún problema.

Nota: en versiones anteriores de raspberry pi (1 y 1+) el parámetro es este, safe_mode_gpio=4. De nada.

NAS, ra NAS

Para hacer que ranas sea el NAS de la red, hay que hacer que comparta un espacio en disco donde el resto de ordenadores podrán escribir siempre que cuenten con un usuario válido. Así que lo primero es instalar samba y lo segundo, crear un usuario en el sistema que usaremos para gestionar dicho espacio.

En mi caso el usuario se llama nas y no podrá iniciar sesión en el sistema:

A continuación, creamos el espacio en samba, comentando el resto de volúmenes compartidos y añadiendo este:

Preparamos el disco duro y reiniciamos samba:

Y, finalmente, añadimos al usuario nas a la base de datos de usuarios de samba:

Después de esto, podremos conectarnos mediante el protocolo CIFS (antes SMB) a la raspberry y podemos apuntar aquí los programas de backup y comenzar a volcar datos, copias de seguridad o capítulos de series para luego ver con kodi, por ejemplo.

ranas-cifs

Disclaimer

La raspberry pi tiene los puertos USB conectados a la tarjeta de red por lo que no me hago ilusiones con lo que respecta a la velocidad, incluso cuando no utilizo dicha tarjeta de red. Pero no me importa demasiado porque se trata de una prueba y tampoco tengo excesiva prisa.

Para finalizar una imagen que prueba lo que se puede hacer con un poco de tiempo, una brida de fontanería, un disco duro y una raspberry pi 2. :)

pi-nas01

pi-nas02

 

[tip] Cambia el fondo por defecto de tus aplicaciones GTK

GTK+_logo

No sé si a vosotros os ocurre, pero a mi me resulta muy molesto cuando un tema GTK deja el fondo de las ventanas (en el explorador de archivos, por ejemplo) completamente en blanco. Acostumbrado al tono predominantemente gris del terminal, el cambio entre ventanas se hace realmente molesto para la vista. Pensaréis que la opción fácil es buscar un GTK de tonos oscuros, pero tampoco me resultan cómodos para trabajar muchas horas. Para mi la solución ideal es mantener el GTK tal cual (resaltado, menús, etc) y cambiar la única parte que no me convence, el fondo.

Para eso, basta con acceder al gtkrc del tema en concreto (si el tema da soporte a gtk2 y gtk3 tenéis que cambiarlo dentro de ambas carpetas) y buscar la línea:

gtk-color-scheme: "base_color:#ffffff" (…)

Una vez localizada, cambiad el blanco por el color que más cómodo os resulte:

before

after

¡Y listo!

Fuente

(¡Mil gracias a Judith por el soplo!)