La importancia de tener un wiki personal

Mira a tu alrededor, sobre la mesa. ¿Qué ves? Voy a hacer una suposición basándome en el perfil medio de la gente que lee este blog y diré que, probablemente, veas monitores, teclados y ratones (si, más de uno), un par de móviles, una tableta en un rincón, un par de figuritas de acción, peluches o juguetes similares y una libreta o, en su defecto, varias hojas de papel escritas a mano. Porque, aunque nos dediquemos a trastear con servidores, ordenadores más o menos potentes y nos pasemos todo el día entre unos y ceros, estoy seguro que la mayoría de nosotros aún mantiene una especie de diario, un cuaderno con notas, explicaciones y trucos sin el cual se siente a la deriva en pleno temporal. ¿He acertado?

Puesto de trabajo: mensaje real, mi sobrino, lobezno, un pitufo y, al fondo, la libreta

Personalmente mantengo la costumbre del cuaderno desde mis comienzos en esto de las teclas porque los discos duros se funden, las copias de seguridad se corrompen, las nubes se evaporan pero el papel dura siempre. Además, dada mi caligrafía casi puedo decir que están cifrados con AES a 256 bits :). Y fue precisamente por culpa del cuaderno, porque me lo olvidé sobre la mesa un tranquilo fin de semana, por el que estoy escribiendo sobre wikis personales.

En mis cuadernos anotaba prácticamente todo lo que pasaba en el día a día, desde el cumpleaños de mi chica hasta alguno de esos trucos que te deja boquiabierto durante horas. Bueno, hay una cosa que nunca escribo en los cuadernos: contraseñas. Así es fácil entender porque, un fin de semana que se preveía tranquilo y que luego no lo fue, me encontré cribando el disco duro del portátil en busca de un pequeño tutorial que sabía fehacientemente que tenía en la libreta y que esperaba tener en formato digital. Al final, me di por vencido y admití que no tenía forma de conseguirlo a corto plazo, simplemente porque está escrito sobre un papel y no podía conectarme al servidor de casa y descargarlo. Porque el papel, aunque duradero, presenta algunas incomodidades como que está offline todo el tiempo, que las búsquedas son bastante lentas y, sobre todo, que si tienes que volcar la información a un email o documento, estás trabajando dos veces (¡y eso sí que no!)

Así que decidí que tenía que hacerme con una libreta digital que cumpliese unos sencillos puntos:

  1. offline: que pueda trabajar sin estar conectado a la red. Esto anula wikis en servidores, por ejemplo.
  2. ligero: que no sea un mamotreto imposible de mover o que ocupe demasiado espacio. Tampoco vale que requiera de varios servicios para funcionar.
  3. organizado: que tuviese una estructura fácil de organizar y, sobre todo, funcional.
  4. búsquedas: y cuanto más fácil sea hacer esas búsquedas, mejor.
  5. nube: que pueda almacenarlo en la nube.
  6. multiplataforma: ya que estamos, quiero poder usarlo desde linux, android y, llegado el caso, windows.
  7. markdown: no markdown, no fun…

Una vez comenzada la búsqueda, el primer punto sirvió para descartar a los clásicos que, sobre todo, funcionan mejor sobre servidores y VPS. Luego me pasé un tiempo utilizando la infalible triada Tomboy + rainy + Tomdroid (si no sabes qué es esto, tranquilo, otro día lo cuento) pero resultó ser bastante complicado de organizar jerárquicamente y las búsquedas no eran todo lo óptimas que quería. Finalmente me decidí por los wikis personales y estuve probando con mucho interés Tiddly, un wiki completo en un fichero de un megabyte. Se puede mover con facilidad, tiene contraseña para evitar fisgones, utiliza markdown (una versión propia, aunque bastante bien adaptada), permite búsquedas y se puede abrir con cualquier navegador moderno. Incluso soporta plugins y tiene un cliente para escritorios. Pero no me permitía organizar jerárquicamente las entradas ni buscar fuera del fichero.

Frustrado, entendí que tenía que volver a los orígenes, al génesis. Y para mí, el génesis son los ficheros de texto plano con un nombre formateado y jerarquizado, guardados al cobijo de la nube y escritos mediante markdown. Porque, seamos sinceros, ¿hay alguna forma más rápida de buscar información que haciendo un grep sobre el contenido de un directorio? ¿Hay forma más natural de escribir que usando un editor de texto que interpreta markdown y, además, reconoce la mayor parte de los comandos de vim? Personalmente, y tras meses usándolo, puedo decir que la respuestas es un NO rotundo.

haroopad en acción

Yo he encontrado en haroopad el procesador de textos de markdown definitivo. He probado muchos, porque alternativas hay a porrillo, pero me quedo con éste aunque me deje la CPU cercana a la temperatura de fusión. Y sí, soporta un gran número de comandos de vim, incluyendo sustituciones, lo que lo hace idoneo para la tarea. En android utilizo JotterPad que es rápido, no distrae y se integra perfectamente con algunas nubes.

El tema de las búsquedas, al tratarse de ficheros de texto plano, es trivial y se puede solventar con un grep o, directamente desde vim. Para la organización y la nube, la respuesta es crear un directorio concreto para albergar los ficheros, por ejemplo, ~diego/docs/minube/000_wiki/ y nombrar los ficheros comenzando con la fecha en formato americano para darles una organización jerárquica adecuada. Al final quedaría algo así:

También utilizo palabras clave al principio del nombre si la fecha no tiene importancia o para separar por proyectos. Si se acompaña con una breve descripción la cosa mejora.

Y así es como, poco a poco, fui haciéndome una libreta digital, accesible desde cualquier punto y que evite episodios como el de aquel fin de semana. No quiere decir que ya no utilice la libreta, sigo haciéndolo pero para tomar notas rápidas y cualquier información que no sea vital. Eso sí, con el cambio he perdido el cifrado inmediato a AES-256 que daba mi caligrafía.

13 Comentarios

Instalar Cyanogenmod en un Samsung Galaxy S II (i9100)

Android

Android

En un ataque del clásico CuñaoWare he hecho un manual para instalar CyanogenMod en un i9100, un Samsung Galaxy S II. Aunque el manual de CM está suficientemente explicado y contrastado me he encontrado con algunas dificultades (o curiosidades), de ahí la necesidad de escribirlo. Porque lo único seguro del CuñaoWare es que, más tarde o más temprano, volverá a suceder :).

Instalar Cyanogenmod en un Samsung Galaxy S II (i9100)

Deja un comentario

debish.usesthis.com

Tras la completa y detallada apertura de Diego, me toca contaros qué cacharros me acompañan en el día a día. No seré tan meticuloso como él, y seguro que me dejo algún software de obligada mención en el tintero, disculpad mi dispersión mental. Como siempre, quejas, sugerencias o propuestas (in)decentes, en los comentarios ;)

Allá vamos:

¿Quien eres y a qué te dedicas?

En la red, debish, en la vida real, Ángel. Soy Licenciado en Biotecnología, y trabajo como investigador predoctoral en uno de los muchos excelentes (a la vez que maltratados) centros de investigación de este país. A pesar de que mi proyecto trata de arrojar luz sobre un problema eminentemente biológico, la forma en que lo abordamos está estrechamente ligada a la bioinformática y al análisis masivo de datos, así que paso unas cuantas horas al día frente al ordenador.

¿Qué hardware utilizas?

Hace no tanto tenía un par de equipo activos que monté por piezas, un Intel Core2Duo Allendale a 2,0Ghz con 2Gb de RAM y 320Gb de disco como máquina principal; y un PIII Coppermine a 800Mhz, con 128Mb+128Mb de RAM y ~~20Gb~~ 40Gb de disco que hacía las veces de nube privada (y de estación experimental en la que hacer el gamberro). El primero ha soportado compilaciones interminables, análisis que duraban fines de semana enteros con la CPU echando humo, edición de fotos… pero lo del segundo no tiene nombre. Fue el primer equipo propio que entró en casa (en 2001) y aún sigue en pie, sin ninguna avería salvo la causada por una tormenta eléctrica que le achicharró el disco y una tarjeta de TV. Y con una sola actualización, el módulo extra de RAM. Os podéis imaginar lo que ha pasado por esa máquina en 13 años de vida, siendo durante muchos la única de la casa (éramos 4) y con un incipiente linuxero cerca. En lo que a monitores se refiere, utilicé un CRT Sony HMD A220 de 17″ -que era una auténtica maravilla- hasta que por cuestiones de espacio fue sustituido por un LCD LG Flatron cutrón (y barato) de 19″.

Con mi independencia llegó también la necesidad de actualizar a un hardware móvil y fácilmente transportable. Así que dejé mis dos cacharros principales en herencia (sí, ambos siguen en uso aún) y me hice con un Dell XPS 14z del que os he hablado por aquí en alguna ocasión. También aproveché para reducir mi nube a tamaño de bolsillo con una RaspberryPi modelo B con 512Mb de RAM que además cumple como servidor de descarga torrent y centro multimedia. Qué os voy a contar de las virtudes de la pequeña morita que no sepáis ya.

En el trabajo tengo una máquina bastante más potente, un HP con procesador Intel Core i5-2400 CPU @ 3.10GHz, 16Gb de RAM y dos discos SATA, de 500Gb y 1Tb, respectivamente. El monitor es un HP Compaq LA2360x de 23″, un tamaño perfecto para tener trabajar con varias ventanas abiertas al mismo tiempo.

Y en cuanto a teléfono móvil, un Nexus 4 que compré aprovechando el ofertón de Google ante la inminente salida de la siguiente versión. Ni tablets, ni reproductores, ni e-books, ni ningún otro cacharro extra.

¿Y qué software?

Creo que no hace falta que os cuente qué sistema operativo utilizo. Basta con que matice que en mi portátil estoy siempre en testing y en el trabajo (sí, tengo la suerte de poderlo usar allí también) en stable. Para el día a día, lo típico: Iceweasel para surcar la red, Newsbeuter como lector de feeds, Transmission para gestionar torrents, ClawsMail (más los plugins para GPG) como gestor de correo, Filezilla para los server FTP y Pidgin con OTR para comunicarme mediante Jabber; en cuanto a ofimática, LibreOffice al completo y LyX ocasionalmente; para editar textos, normalmente nano, vi(m) o Scite y de cuando en cuando algún GTK (Mousepad, Gedit); para escribir código alguno de los anteriores, Geany y Rstudio (según para qué cosas); para edición de imágenes GIMP con Ufraw (y unos cuantos plugins más), Darktable y Hugin, y para verlas, Viewnior; como reproductor multimedia el todopoderoso VLC y para organizar mi música Rhythmbox (hay costumbres que nunca se pierden); por último pero no menos importante, Calibre para organizar mis libros digitales y Keepassx para las trescientasmil contraseñas que manejamos hoy día. Para todo lo demás, la shell (urxvt), a veces bash, a veces zsh.

¿Y qué escritorio? Pues depende. Desde que Gnome dejó atrás la rama 2.x me he movido bastante. Fluxbox fue el primer y principal sustituto y con el que más tiempo he estado. Luego regresé a Gnome para darme cuenta de nuevo que la 3.x no va conmigo. De ahí a dwm, de éste a i3 y por último a XFCE, que es lo que utilizo ahora preferentemente en el portátil. Aunque i3 sigue instalado y configurado y para según qué cosas lo sigo utilizando y tampoco descarto volver a Fluxbox, la verdad. Siempre me ha llamado la atención Enlightenment y tengo ganas (aunque no tiempo) de cacharrear algún tiling más, quien sabe qué estaré utilizando de aquí a unos meses.

En el trabajo el abanico de software es bastante distinto y específico así que creo que no merece que me detenga mucho en ello. Como os decía, afortunadamente puedo utilizar Debian, y afortunadamente también, el 99% del software que utilizo es libre. Del 1% no hay forma humana de librarse, qué le vamos a hacer.

¿Cuál sería el setup de tus sueños?

Pues tampoco lo he pensado demasiado, pero sin duda un hardware 100% libre, con especificaciones abiertas, BIOS libre y sin UEFI ni ninguna aberración parecida. Para el portátil me quedo con las 14″ y una buena pantalla y pediría un poco más de ram (8-16Gb), un SSD de tamaño aceptable, batería de más capacidad, un mejor teclado y materiales más ligeros y resistentes. Lo más parecido que existe ahora mismo es el Lenovo X1 Carbon a precio de caviar ruso (o de manzana brillante) y de especificaciones cerradas. Si tuviera que elegir un sobremesa, añadiría que sea silencioso y consuma poco y un teclado mecánico. Y para ambos casos, un monitor más cuadrado y menos wide-screen, que al paso que vamos voy a tener que usar el portátil del revés.

Tampoco es tanto pedir ¿no?

Deja un comentario