Securizando un VPS

Hace ya tiempo que busqué y alquilé el VPS (Virtual Private Server) más barato que pude encontrar, animado por dabo, que mantenía (y con razón) que por unos euros al mes tienes un juguete con el mantenerte bastante en forma en esto del sysadmining. Tras darle muchos usos, alguno incluso para el que no estaba preparado y no podía con ellos, se quedó con un apache2 y un par de blogs en wordpress durante el último año. Pero he decidio hacer de él un servidor de provecho y eso pasa por una reinstalación (aka limpieza) y configuración.

Ésta es una guía no exhaustiva de los pasos que sigo para dejar el servidor un poco más seguro tras la instalación.

1. Reinstalar el VPS

Desde el panel de control del VPS (al menos en mi caso), elijo una Debian GNU/Linux 8 de 64 bits y le digo que si, que estoy seguro de que se puede cargar el servidor y reinstalar. Al cabo de unos minutos asigno una nueva contraseña de root y me conecto por ssh.

2. Cerrar puertos abiertos (de más)

Ejecuto netstat -pta y detengo todos aquellos servicios que no sean ssh. En este caso, apache2 y postfix. En alguna ocasión me he encontrado con un montón de servicios instalados y funcionando, algunos de ellos inseguros por definición, así que antes de seguir, cerrojo.

3. Borrado de paquetes

Igual que con los servicios funcionando (o precisamente por eso), hay bastantes paquetes que a mi juicio sobran y que desinstalo por real decreto. Y si, algunos de los paquetes que elimino los instalaré más tarde pero será bajo demanda, porque decido instalar el servicio y configurarlo y no porque tenga que venir preinstalado. Llamadme exagerao pero, en un VPS donde no puedes instalar un escritorio, ¿para qué hacen falta fuentes truetype?

En esta ocasión, partí de una lista total de 380 paquetes y los reduje hasta los 290. La lista la genero mediante el comando:

Normalmente, en otra pestaña del terminal abro otra sesión ssh y creo un alias para que sólo sea copiar y pegar nombres de paquetes.

La lista de paquetes eliminados es:

Y para eliminar varios paquetes que empiezan por el mismo nombre, como las fuentes, unas cuantas tuberías y listo.

4. Creación y configuración de un usuario

Lo de conectarse como rootnunca ha sido una opción así que una de las primeras acciones es crear un usuario con el que conectarse.

No voy a explicar porqué debe usarse sudo porque, como decía un profe en la universidad “es de sentido común”.

5. SSH

Si ejecutamos nmap sobre sobre el propio servidor descubriremos que ssh es un chivato de cuidado.

Así que para vamos a pedirle que de menos información y a evitar que root pueda iniciar sesión a través de este protocolo.

Ahora estará un poco más callado :).

6. NTP

El VPN que estoy configurando está situado en la costa oeste americana a siete horas de diferencia y eso puede (y lo hace, vaya si lo hace) complicar bastante las cosas. Así que se impone el ajuste de la zona horaria y la instalación de un servidor de hora.

7. Securización extra

1. portsentry

No está de más tener un perro guardian que vigile todos los recovecos de la casa y eso precisamente hace portsentry. Audita los puertos inactivos del sistema en busca de actividad e informa si la encuentra donde no debe.

Si ejecutamos un netstat -pta veremos que hay servicios que antes no estaban y que ni tan siquiera están instalados, como finger.

2. logwatch

Un estupendo servicio que lee los logs del sistema y nos avisa en caso de que algo no le cuadre. Es un poco pesado en la configuración pero merece mucho la pena. Unas excelentes guías para la configuración de logcheck son las de Un pingüino en mi ascensor: Vigilando los logs con logcheck (I) y Vigilando los logs con logcheck (II).

3. maldet

maldet es un software muy interesante que escanea en busca de malware, se actualiza automáticamente y emite unos informes con todos los cambios que encuentra y que pueden ser de interés. No tiene paquete debian por lo que se descarga e instala.

En este punto tenemos un directorio, /usr/local/maldetect con el software instalado, por eso se borra el directorio de instalación en la última línea.

Lo configuramos y ejecutamos.

4. iptables (o ufw)

A estas alturas un firewall resulta imprescindible, ya estés configurando un servidor en el otro lado del mundo o una raspberry pi para tu red local. De hecho, es más importante en el caso de la raspi porque el servidor está protegido por la empresa que te lo alquila. Haz la prueba, instala ufw en tu raspi y échale un ojo a los logs, te garantizo que querrás llorar. Si iptables te asusta (a mí me pasó durante un tiempo), instala ufw que es su cara amable y de lenguaje llano. Si no te asusta, usálo a discrección porque es uno de esos programas sin los que linux estaría cojo.

Aquí dejo el script con las reglas para ufw que uso en una de mis raspberries.

Y hasta aquí, la configuración básica. Obviamente se complica cuando instalamos algún servicio porque hay que habilitarlo en el firewall, configurarlo adecuadamente y ajustar algunas cosas más. Pero esa es la magia de este juego al que es difícil cansarse de jugar.

 

Boosting tola

Turbo_Boost01

Hace unas semanas que el ordenador portátil que utilizaba para trabajar, tola, ha pasado a ser de mi propiedad y, a pesar de que sólo tiene tres años, decidí que podía intentar mejorar su rendimiento. El aparato en cuestión es un ACER Aspire E-571, con un procesador i3 de Intel, 4GB de memoria RAM y 500 GB de disco duro y no lo hace mal, sobre todo teniendo en cuenta que he llegado a ejecutar dos máquinas virtuales con Windows 2012 a una velocidad aceptable. Pero ya que es mío… ¡qué carajo, voy a doparlo! :)

Mis intenciones eran dos: ampliar la memoria RAM, doblando los 4GB, porque nunca se tiene suficiente RAM y meter un disco SSD como disco principal, instalando el disco mecánico en el hueco del DVD. Por el camino tuve que sustituir la batería que perdió un 75% de capacidad en apenas dos semanas y sin estar conectada a la toma de corriente.

La batería

En la eterna lucha entre duración de batería y ligereza, esta vez ganó la duración y le endosé medio kilo largo que dan 6600 mA de capacidad, lo que se traduce en unas cinco horas y media de uso normal (y cuatro de uso salvaje, lo que está muy bien :D). Además viene con un alza, lo que le da mejor ventilación en los largos veranos extremeños. En conjunto se nota que ha ganado peso pero, insisto, lo compensa la duración de la batería con creces.

La memoria RAM

Personalmente prefiero tener 4GB de RAM riéndose de mí por haberme gastado el dinero para que luego se usen cada veintinueve de febrero, a no tenerla y preguntarme si realmente habría mejorado el rendimiento con ellos. Así que me llevé el portátil a una tienda, que no tengo edad ni paciencia para perseguir frecuencias, chips y formatos de pastillas de memoria y salí de allí con 4GB más de RAM.

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Una nota negativa para ACER: no encontré por ningún lugar documentación relativa a la BIOS ni a las posibilidades de cambiar piezas para aumentar la potencia ni en la web, cosa que me extraña, ni tan siquiera buscando por el número de versión de la BIOS. Este modelo de ordenador, además, tiene docena y media de submodelos de los que no hay información y cuyo nombre varía en una letra añadida al final: E-571G, E-571B… Al final, en la caja vi que ponía 8GB/4GB, dando a entender que soporta ambas configuraciones, me arriesgué y salió bien (por esta vez).

El disco duro SSD

Había oído que los discos duros de estado sólido, SSD, revivían ordenadores dándoles una velocidad desconocida y no fue hasta que reinicié un MacBook Air en un centro comercial y vi que tardaba unos pocos segundos en arrancar, que me lo creí. Desde aquel día sólo era cuestión de tiempo que le metiese uno a uno de mis ordenadores. Y le tocó a tola y, de paso, al macbook de 2007 que heredó mi señora.

Me decanté por un SanDisk SATA III de 120GB tras leer varias comparativas que ponían a Kingston a caer de un burro y hacer un ejercicio de análisis profundo para saber si realmente iba a necesitar un disco del doble de capacidad para el directorio raíz, la swap y un home medio decente. La respuesta fue que no, que si podía instalar debian en 120MB no necesito tanto disco para el raíz. Además, para almacén de datos se iban a quedar los 500GB del disco mecánico.

Lo que más me mosqueó al recibirlo fue el poco peso del dispositivo. Son sólo unos gramos y mi impresión es que me habían colado una carcasa vacía y que no albergaría ni un mísero bit. Pero no, el disco funciona a pesar de que se lo llevaría el viento y creo que he podido ver esas 23 veces más rápido que comentan en amazon. Porque sí que se nota la velocidad, empezando por el arranque del sistema operativo, que dura entre dos y cinco segundos hasta que aparece lightdm, cuando antes le llevaba unos 30-40. Y las aplicaciones que más recursos consumen, vuelan. Iceweasel y Icedove se abren en un parpadeo y hasta con VirtualBox se nota cláramente. Y esto fue antes de instalar la memoria RAM, que conste.

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Para cambiar la memoria RAM como el disco duro, hay que quitar únicamente un par de tornillos de la parte inferior del portátil y hacer palanca ligeramente. Si, suena a roto pero no es para prevenir accesos de usuario mediante el uso del miedo :). El disco sale al tirar de la solapa de plástico, deslizándolo lateralmente hacia la izquierda y la memoria RAM basta con añadir el módulo de 4GB en el zócalo vacío.

El DVD

Seamos serios: ¿quién utiliza un DVD hoy en día, habiendo discos duros USB por cuatro duros? Yo no, así que me dije que ese hueco estaría mejor aprovechado con los 500GB del disco duro mecánico y también dejaría de tropezar con el bótón de apertura cada vez que muevo el ordenador (si, pasa mucho). Si es que son todo ventajas.

En eBay adquirí una carcasa que entra en el hueco, tiene conexión SATA y alberga un disco de 2,5 pulgadas por menos de diez euros, fácil y rápida de instalar.

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Parece fácil, ¿verdad? Bien, pues ahora los trucos.

Primero, no es necesario quitar todos los tornillos del ordenador buscando la forma de extraer del DVD. En este tutorial tan sencillo de ifixit.com explican que basta con hacer un poco de palanca tras quitar un único tornillo. Y ya está.

El segundo se basó en que no leí completamente la descripción de la carcasa una vez que la recibí y sí me fijé en la serigrafía que trae, concretamente en la forma en que se sujeta el disco para que no se mueva. No se aprecia pero utiliza una pieza para calzar el disco, pieza que no trae y que, obviamente, sustituí con imaginación, cinta americana y unos calzos de cinta de carrocero. Casi nadie lo aprecia así pero era una obra de arte improvisado. Hasta que, al intentar meter el la caja en el hueco del DVD noté que algo metálico chocaba. Eran un par de tornillos que fijan el disco duro sin necesidad de cinta americana… ¡y hasta te adjuntan el destornillador con que apretarlos!

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Luego, leyendo la descripción del artículo me topé con esta línea: The build-in lock screws make it easy to mount your second hard drive in the caddy. Más claro, agua.

El tercer y último truco es la tapita de plástico de forma triangular con el perfil del portátil. En teoría se quita esa tapa para colocarla sobre la cuna del disco duro para que no se pierda el diseño del ordenador. En la práctica, los tres anclajes que trae no son de plástico, son de adamantium y se resisten a abandonar su acomodo sin dar batalla. Me llevó casi quince minutos de autocontrol y mantras quitar la tapita sin arrancarla del DVD. Todo por el diseño del portátil, que luego queda feo, repetía. Personalmente valoré más sacar entera la tapa que la integridad de la pieza que sujetaba el último enganche y… la corté.

El resultado después de media hora de pelea fue este:

discos

Bola extra: cifrar el disco duro

A dabo le debo muchas cosas, incluída la paranoia de «¿dónde vas con un portátil sin cifrar?» y claro, sus sabias palabras retumbaban en mi cabeza mientras instalaba Debian GNU/Linux en el disco SSD, así que cifré las particiones de swap y home. Si, no es la mejor solución pero quería tener el portátil instalado y me pudo la vagancia. Me consuelo pensando que todo lo que se puede encontrar son un montón de paquetes estándar y una configuración básica porque los logs los elimino periódicamente. Y claro, un par de semanas después instalé el disco duro mecánico y me pareció oportuno que también fuese cifrado.

Lo primero es crear la partición sobre la que irán los datos cifrados. Aunque el destino de esta es que cryptsetup la sobreescriba, hay que crearla.

Y ahora se inicializa la partición cifrada con cryptsetup, que se encargará de sobreescribirla con datos aleatorios y pedirá la contraseña de acceso.

Se puede comprobar que se ha creado correctamente mediante un volcado de la información de la partición:

Y, finalmente, abrimos la partición para poder asignarle un sistema de ficheros:

Como no devuelve ninguna información, se ejecuta sudo fdisk -l para ver que el dispositivo al que accede es /dev/mapper/sdb1:

Y, finalmente, se crea el sistema de ficheros sobre /dev/mapper/sdb1:

Para hacer que se monte durante el arranque del sistema operativo (preguntando la contraseña), primero hay que averiguar el UUID asignado a la partición con el comando blkid:

Luego se edita el fichero /etc/fstab para añadir una línea similar a esta:

Vinculamos el dispositivo sdb1_crypt con el UUID del dispositivo en el fichero /etc/crypttab:

Y terminamos actualizando el fichero initram:

Durante el próximo inicio del sistema pedirá las contraseñas de todos los sistemas de ficheros cifrados.

Conclusiones

Si descontamos la batería (era obligado si no quería un ordenador de sobremesa), el total invertido en el proceso no superó los 85€ y el resultado es realmente impresionante. Todo aquello que está en el disco SSD se ejecuta a una velocidad endiablada y el acceso a disco ha dejado de ser un cuello de botella. Personalmente me parece poco dinero para el resultado obtenido y creo que voy a empezar a convertir otros ordenadores al SSD-ismo.

 

WordPress Multisite y el tamaño de ficheros

wordpress

Hay un dicho que reza que la confianza es mala consejera y, otra vez, acabo de darme cuenta por la vía difícil. El escenario es de sobra conocido: un servidor, con apache2 y php5, alojando varios wordpress y, en uno de ellos, el tamaño máximo de archivos a subir es de un mísero mega y yo, que tengo disquetes de 3 1/2 con más capacidad que eso, me niego.

Y claro, ahí es donde la confianza campa a sus anchas porque voy de cabeza a editar /etc/php/apache2/php.ini, a meterle megas a los valores post_max_size y upload_max_filesize hasta que puedan albergar una instalación media de SAP. Reinicio apache2y… nada. Sigue diciendo que con un mega voy que ardo. Desde algún lugar de mi cabeza, la confianza asiente mientras me susurra que lo que hice está bien y que el maldito wordpress (lo sé, lo sé, hablaba el enfado) está equivocado. Compruebo los fallos un par de veces más, reinicio con saña y… lo mismo, nada.

Al cabo de un rato, toca recapitular, volver al génesis, a los orígenes, me digo. Si, es un apache2 con php5 y varios blogs pero en un dos instalaciones de wordpress, una normal y otra multisite. Y si, contínuo pudiendo subir ficheros de hasta un megabyte pero la función php_info() me muestra que valor que he puesto en el fichero php.ini así que esto tiene que ser algo del multisite que está gracioso.

Y así, desoyendo a la maldita confianza, me puse a bucear por las opciones generales de wordpress multisite, que son muchas y variadas y, abajo del todo, encontré un título autoexplicativo, Tamaño máximo de archivo, cuyo valor asignado era de un megabyte.

La conclusión es que es para aumentar el tamaño de los ficheros a subir al servidor, debemos modificador ambos valores y que el asignado en el fichero php.ini debe ser mayor que el referenciado en la configuración de la plataforma. Y, por supuesto, no hacer las cosas por inercia, fiándonos de la confianza.