La nube, en tu bolsillo

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Es innegable que el cloud computing o computación en “la nube” es un concepto que se ha puesto muy de moda últimamente. Tanto, que existen innumerables servicios basados en la idea (Dropbox, OwnCloud, SparkleShare, UbuntuOne, etc), así como sistemas operativos completos (EyeOS, iCloud, Glide, JoliCloud, etc) cuya experiencia de usuario se basa precisamente en su uso.

Unos y otros tienen la gran ventaja de permitir el acceso a tus archivos desde cualquier punto con conexión a internet, con tan sólo introducir nombre de usuario y contraseña. Esto puede ser de gran ayuda si sois algo despistados o si necesitáis algo alojado en vuestra máquina de forma inesperada y no tenéis acceso físico a ella. Pero también presenta otros inconvenientes como pueden ser una baja velocidad de sincronización, espacio limitado o lo que es más importante: la pérdida de privacidad*.

Por eso os voy a proponer un par de alternativas para meternos la nube en el bolsillo y tener siempre a mano aquellos datos que consideráis más importantes, sin poner en riesgo vuestra privacidad. Y ambas pasan por algo tan sencillo como el uso de un pendrive:

1) La elegante: encripta tu pendrive

Aquí existen varias opciones. Lo óptimo sería aquel método que no sólo fuera multiplataforma, sino que además trajera el software necesario de forma predeterminada en los diferentes sistemas. Por desgracia, no existe ninguna solución que cumpla ambas.  Lo más cercano es Truecrypt (funciona en Windows, Mac OS y GNU/linux) pero no es habitual encontrarlo instalado en el portátil de tu amigo o en los ordenadores de la facultad, por poner un par ejemplos.

Otra opción es utilizar dmcrypt y LUKS,  perfectamente válida si te vas a mover entre máquinas GNU/linux. Igualmente, tiene la pega de que no es muy habitual encontrar este tipo de software instalado en otras máquinas, aunque puede resultar realmente útil para llevar encima esos archivos con los que trabajas en varias máquinas y que no te gustaría que terminaran en manos de terceros.

2) La práctica: comprime y cifra

Mucho menos segura y recomendable a la hora de proteger tu privacidad que la anterior, pero bastante más efectiva en cuanto a compatibilidad. Comprime tus archivos en un .zip (por ejemplo) y protégelos con contraseña. Todos sabemos que existen infinidad de programas para romper este tipo de protección, pero la gran mayoría se basan en ataques por fuerza bruta o de diccionario, con lo que una contraseña lo suficientemente larga y heterogénea podría aportarte ese grado de seguridad tan necesario sin comprometer en exceso la compatibilidad entre máquinas (casi cualquier máquina hoy día tiene instalado software para gestionar archivos comprimidos).

Al ser una opción bastante más débil en cuanto a protección se refiere, se puede combinar con técnicas esteganográficas básicas, ¡la imaginación al poder! 🙂

Conclusiones

Dependiendo del grado de protección que busques y de cada situación concreta (máquinas en las que pretendes utilizar tu nube de bolsillo, importancia de los datos que transportas, etc) será más interesante utilizar uno u otro método. Yo personalmente recomiendo combinar ambos, y llevar dentro del mismo pendrive una partición cifrada (para los datos más sensibles) y otra sin cifrar en la que incluiremos los archivos comprimidos con contraseña (y por qué no cualquier otro tipo de archivo, con diferentes finalidades). Desde luego hay infinidad de formas de proteger y ocultar la información (introducción de bits aleatorios, ocultar particiones, etc), pero en principio nuestro objetivo es protegernos contra cotillas mundanos en caso de pérdida, no camuflar datos ante espías gubernamentales.

Como siempre, cualquier aportación será bienvenida 😉

¡Un saludo!

* Se puede evitar alojando la nube en un servidor propio y tomando las medidas de seguridad pertinentes,pero ni todo el mundo tiene el equipo/conocimientos necesarios, ni tiene porqué estar dispuesto a asumir el coste de su mantenimiento. Lógicamente, debéis tener siempre en cuenta la seguridad de la conexión desde la que accedéis a vuestra nube, eso por descontado.

 

Debish

 

4 thoughts on “La nube, en tu bolsillo

  1. Se podría meter en la partición sin cifrar software portable, del que se puede lanzar desde el pendrive, que permita acceder a la partición cifrada. Otra opción, ya más avanzada, podría ser acceder a tu propio servidor doméstico a través de un túnel ssh. Aunque requiere también tener software disponible para abrir el túnel.

    1. Pues sí, lo primero es muy buena idea, sobre todo para asegurar la compatibilidad ¿algún ejemplo concreto?

      Lo segundo ya lo contemplo en en asterisco al final de la entrada, pero no es algo que esté al alcance de cualquiera.

      Se agradece el feedback.

      ¡Saludos! 😉

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